Hoy estoy contenta y quiero que
conste
en alguna parte, ya que por lo
general
me inspiro cuando estoy deprimida.
Hoy quiero que sea diferente,
quiero compartir de alguna manera,
esta alegría que tengo, con todo aquel
que necesite un poquito de cariño y
amistad.
Me gusta ser como una esponjita,
que va absorbiendo penas
y regalando a cambio toda la ternura
posible,
aunque a veces para conseguir una
sonrisa
deba caer en la ridiculez.
No importa, cualquier estrategia es
válida,
para darle un poquito de paz
a un corazoncito apenado,
¿VERDAD QUE SÍ?
Una palabra, un gesto,
por más insignificante que sea
puede reconfortar el alma,
de una forma insospechada.
Todo es cuestión de vivir
y dejar vivir,
teniendo la certeza de que,
viendo al otro
como fiel reflejo de nuestras
emociones,
podremos ser tal como somos;
siempre cuando tengamos
la firme convicción de que solo así,
somos muestra plena de autenticidad.
12 de
marzo de 1991
No hay comentarios:
Publicar un comentario